Claro, a priori, uno se pregunta, ¿si no se vende, para qué poner el teléfono? La respuesta es sencilla, en la jauría siempre hacemos las cosas como hay que hacerlas y hasta sus últimas consecuencias y siguiendo siempre las mismas reglas para todo, ya que así es mucho más sencillo.

Si se vende una parcela se pone un cartel, ¿no? Pues si no se vende, también. Y si se vende, se tendrá que poner el teléfono de contacto, ¿no? Pues si no se vende, también. Para un pollo de la jauría, todo es así de sencillo. Incomprendidos somos…
Fuentes.- microsiervos.com
Muy divertido este techno pollo. Posiblemente deba pertenecer a otra jauría. Se le ve muy puesto, con demasiado arte para los estándares de la nuestra. Buen ejemplo a seguir.
Ayer hablaba con una amiga que, aunque parezca imposible, decía que no había visto el famoso vídeo del “contigo no bicho”. No hace falta decir nada más. Era imperativo solucionar tal error cósmico y aquí lo tenéis:
En la jauría no nos dejamos impresionar únicamente por las sandeces auto-humillantes y las meteduras de pata hilarantes; también sabemos inclinarnos ante el poder de la mente. En esta chica no podemos reconocer a una igual, es inevitable, la jauría no destaca por sus cualidades mentales; pero no deja de parecernos increible:
Además, podéis comprobarlo aquí
Pues parece ser que el Google Maps ha implementado una nueva aplicación con la que localizar todos esos frikis anónimos que recorren el mundo. Algún día, un líder, o quizás un anillo, los unirá a todos y llegará el auténtico Nuevo Orden.
Aquí tenéis un ejemplo.
Aquí tenéis un vídeo fascinante en el que un viejo gallo de jauría pone en su sitio a un pollito un poco rebelde. La técnica que usa el viejo gallo de pelea es conocida como “ondonada de ostias”.
Atentos al mensaje de la camiseta del viejo… es que él ya avisaba, ya…
Pese que “La jauría” no simpatiza demasiado con la plataforma “meneame(la)” entiende que se trata de una plataforma sólida y constituida por cientos de usuarios que la hacen rica en conocimientos y por eso, en ocasiones, picoteamos para encontrar pequeñas joyas…
En esta ocasión hemos encontrado todo un diamante! … “Mi mesa cojea” (http://www.mimesacojea.com), un blog que vale la pena ser consultado.
Bien, su redactor “Jose A. Pérez” propone una alternativa al famoso manifiesto que estos días está dando tanto que hablar (y sobre el cual la Jauría no se pronunciará directamente por motivos obvios).
A continuación el manifiesto de Jose A. Pérez:
Los derechos fundamentales de Internet (Anexo)
1. Todo el mundo tiene derecho a ver gatitos tiernos e idiotas cayéndose de sitios estúpidos en buffering cuando y donde quiera.
2. Todo el mundo tiene derecho a sentirse censurado cuando un bloguero le borra un comentario en el que llamaba puta a su madre y a su mujer.
3. Todo el mundo tiene derecho a excitarse mirando fotos de amigas de amigas de amigas en Facebook.
4. Todo el mundo tiene derecho a twittear “¡Buenos días!” y a esperar una respuesta durante horas.
5. Todo el mundo tiene derecho a hacerse una foto con el torso desnudo frente al espejo y a colgarla en Internet sin pensar que, a lo mejor, despierta más asco que admiración.
6. Todo el mundo tiene derecho a saber que es el cumpleaños de alguien a quien ni siquiera conoce y a desearle q kmpls mchs +.
7. Todo el mundo tiene derecho a recibir ofertas de Viagra y a saber que puedes alargarte el pene por 70 dólares más gastos de envío.
8. Todo el mundo tiene derecho a leer las interesantes reflexiones que Enrique Dans copia de blogs americanos cambiando el orden de los párrafos.
9. Todo el mundo tiene derecho a manipular el mensaje navideño del Rey y a colgarlo en YouTube para dicha de los súbditos.
10. Todo el mundo tiene derecho a una Internet libre y participativa, global y disidente, al libre acceso de la información y a la cultura, aunque no sea la oficial. Y nadie, ninguna Sociedad, ningún Gobierno, ningún lobby tiene derecho a arrebatarnos eso. Porque Internet somos tod@s. Y nuestros gatitos.